Volkswagen volvió a comercializar en nuestro país la coupé Scirocco, y nada menos que en la versión GTS. Equipada con motor de 211 CV, ofrece también equipamiento y confort de marcha.

julio del año último Volkswagen había dejado de comercializar en nuestro país su coupé deportiva Scirocco. Mientras aquí veíamos cómo el modelo desaparecía del mercado, en Europa la marca alemana le aplicaba un pequeño restyling a este deportivo y, además, le sumaba una edición especial: la GTS. Afortunadamente, y con la apertura de la economía, volvemos a tener entre nosotros a esta picante y seductora coupé, que no sólo cautiva por estética sino también por sus prestaciones y versatilidad.

Perteneciente a la tercera generación, los cambios estéticos son realmente sutiles y se aprecian en los faros más aguzados, en la parrilla más delgada y en las tomas de aire más amplias; en la parte trasera, en las nuevas ópticas y también en el portón. La silueta, que conserva exactamente las mismas líneas que sus antecesores, abandonó un poco las redondeces y tomó una estética más angulosa que le dan un carácter más agresivo. A esto agrega una franja opaca con líneas rojas que recorren desde el capot hasta la cola y que le dan ese toque deportivo que lo hace inconfundible a simple vista.

El interior se mantiene prácticamente igual que la antigua versión, con materiales y terminaciones de excelente calidad, pero que por tratarse de una versión sport abandonó un poco la sobriedad y adquirió un look más informal, con el agregado de butacas deportivas, pedalera de aluminio y detalles en metal y rojo por doquier. El espacio es amplio adelante y el justo y necesario atrás.

Control de velocidad crucero, sensor de lluvia, pantalla táctil de 7″, navegador, sistema multimedia, climatizador bi zona y techo panorámico, son sólo algunos de los elementos de confort que ofrece, que se suman a un notable equipamiento de seguridad que incluye seis airbags, frenos con ABS y distribuidor electrónico de frenado, control de estabilidad, asistente de arranque en pendiente, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, cámara de retroceso, indicadores de desgaste de frenos y de presión de neumáticos y mucho más.

El corazón de este Scirocco GTS es su excelente y bien conocido motor naftero TSI de 2000 CC y 211 CV a 5300 rpm. Y quizás lo mejor de este TSI no esté sólo en su potencia sino en la versatilidad que tiene para otorgar los 28,6 kgm de torque en un amplio rango de revoluciones, que va de las 1700 y 5200 rpm. Asociado a la también reconocida caja automática DSG de doble embrague y seis velocidades (la otra parte vital de este conjunto) nos encontramos con un conjunto que se complementa a la perfección y que muestra prestaciones notables, como una gran salida, rápida aceleración e impecable recuperación. Los registros hablan por sí solos: acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos y alcanza una velocidad final de 235 km/h. Por otra parte, y gracias ase amplio rango del par, tiene excelentes promedios de recuperación.

Divertida y vertiginosa, la conducción es realmente una experiencia para disfrutar. Y esto no sólo tiene que ver con la salida, la aceleración o la velocidad que alcanza, sino también con el comportamiento dinámico que muestra en todas las condiciones: absolutamente aplomada en rectas y con un agarre sorprenden en curvas. Claro que por ser coche de corte deportivo, tal vez el conjunto de suspensión pueda llegar a resultar un poco duro y los neumáticos de perfil bajo puedan hacer que la dirección se sienta un tanto pesada para moverse en ciudad; pero son detalles que se pueden pasar por alto si se los compara con todo lo bueno que ofrece esta deslumbrante coupé.

Fuente: La Nación